viernes, 9 de septiembre de 2011

Madrid suspende en septiembre… y octubre y noviembre y diciembre y enero y febrero…

La contaminación en Madrid no es un problema, hasta que alguien hace un estudio que no sea el Ayuntamiento poniendo los medidores en los parques. Es lo que tiene. Y todo el mundo pensará que las organizaciones ecologistas que firman el documento no son independientes. O que son parte interesada. Y en ese debate nos podemos enfrascar mientras no se soluciona nada. Recuerdo mis viajes de niño a Bilbao, en plena ebullición (bueno, mejor dicho en los estertores, que tampoco soy tan mayor) de los Altos Hornos de Vizcaya. No. No tiene nada que ver aquel cielo con el de Madrid. Pero hay una pequeña diferencia. Madrid no tiene industria. No hay enormes chimeneas expeliendo inmundicia. Cuán opaca sería la boina capitalina si asusta ya ver desde las afueras ese habitual manto grisáceo que engulle la ciudad. Pero más que preocuparnos por ciencia ficción más lo valdría hacerlo por la realpolitik. Y la práctica es la que es. El problema más grave de la contaminación en esta latitud es el tráfico. Millones de coches ocupados, en su inmensa mayoría, por una sola persona. Además de los monumentales (y absurdos) atascos, es una forma rematadamente tonta de quemar combustible sin ton y ni son. Y vale. El petróleo crece de los árboles. El problema, que necesita un poquito de tiempo para fosilizarse.

El European Environmental Bureau ha recopilado las medidas puestas en marcha en 17 ciudades europeas para mejorar la calidad del aire. Madrid sólo saca buena nota en la promoción del transporte público. Debe ser en publicidad, porque, y pese a que es notable, los persistentes atascos son síntoma indeleble de que algo falla. De todas formas, enhorabuena. No saca mala nota por el uso de vehículos limpios en su flota, por el plan de seguridad vial y por transparencia y comunicación política (qué raro). Pero en el resto de criterios, catea hasta el punto de que el saldo final es el de suspenso. La reducción de las emisiones o fomentar las bicicletas, por muchas fotos que se hiciera el alcalde en la campaña electoral, siguen siendo asignaturas pendientes. Veremos, tras las calabazas de septiembre, si aprueba el curso en junio. Ojo, que si lo hace en la convocatoria de febrero, mucho mejor.

La clasificación
1. Berlín (84%)

2. Copenhague (82%)

3. Estocolmo (82%)

4. Viena (80%)

5. Zúrich (80%)

6. Ámsterdam (71%)

7. Lyon (67%)

8. Glasgow (64%)

9. Graz (64%)

10. París (62%)

SUSPENDEN

11. Bruselas (58%)

12. Londres (58%)

13. Madrid (58%)
14. Stuttgart (58%)

15. Düsseldorf (51%)

16. Milán (44%)

17. Roma (38%)

Más información en la web de la iniciativa http://sootfreecities.eu/, la propia del organismo http://www.eeb.org/, en el artículo sobre el tema en su página o en la noticia de Elena G. Sevillano en El País de Madrid que me puso sobre la pista del tema.

jueves, 8 de septiembre de 2011

El arte de porfiar

Treinta y dos. Se dice pronto. Casi tantas como los años de vida útil previstos, 40, de la central en activo más antigua de España. Este fin de semana, trigesimosegunda marcha a la central nuclear de Santa María de Garoña. La caminata partirá a las 12 de la mañana desde Barcina del Barco, en Burgos, para solicitar cerrar unas instalaciones que caducaban este 2011. Aunque con eso de las prórrogas, marchas atrás y demás, pues se va a estirar la goma... hasta que nos dé en las narices. Y como hasta ahí mismo están los que prefieren otro tipo de energías más limpias, pues lo intentan. Eso es tenacidad, obstinación, insistencia. Porfiar, aunque suene raro el verbo, es lo que mejor se ajusta a una realidad tan tozuda como utópica. Porque da igual 'fukushimas' o 'chernobiles'. Caen lejos y algo así nunca pasa. Nunca pasa... hasta que pasa. Pero mientras tanto, pasamos. En fin. A ver cuántos 'fragas' se animan a darse un baño en la piscina de combustible. En Garoña o en las otras que tenemos repartidas mucho más cerca de lo que imaginamos.





A partir de aquí, reproduzco íntegramente el manifiesto de los convocantes de la marcha. Más datos, pinchando aquí

Razones para cerrar las nucleares

Contaminación radioactiva cotidiana : Cualquier central nuclear emite isótopos radioactivos tanto a la atmósfera como al caudal de agua que la refrigera. Todas las actividades relacionadas con el ciclo de la industria nuclear, desde la minería al reactor, generan importantes dosis de contaminación radioactiva.

Residuos. El uso de la fisión nuclear produce una gran cantidad de desechos radioactivos (una central de 1000 Mw genera anualmente unas 25 toneladas de material irradiado, entre ellas 200 kgs de plutonio), cuya radioactividad será altamente peligrosa durante siglos o en algunos casos milenios. Aún no hay solución a este problema.

Riesgos. Todo el entorno en el que se ubican se ve directamente afectado por las consecuencias que podrían derivarse de una catástrofe natural, un acto de sabotaje o terrorismo o por un ataque bélico o golpista.

Proliferación de armamento nuclear.
La actividad de la industria nuclear ha alimentado y facilitado la proliferación de armas nucleares. Por ejemplo en la planta de reprocesamiento de Marcoule (Francia), se ha reprocesado el combustible nuclear gastado de Vandellós I y parte de lo obtenido se ha desviado al programa de armamento nuclear de Francia.

Accidentes. A los riesgos del funcionamiento normal de una central hay que añadir los más peligrosos, los imprevistos de carácter mecánico y humano. Los costes económicos, sociales y medioambientales de las catástrofes de Chernóbil y Fukushima, todavía incalculables. Han causado la muerte de miles de personas (no sólo las muertes directas de los liquidadores), la evacuación de centenares de miles de personas, áreas de exclusión inhabitadas que tendrán que permanecer así durante tiempo indefinido. Ciudades y pueblos enteros evacuados y abandonados. Una cuarta parte de Bielorrusia es inservible para el cultivo y varios millones de personas recibieron dosis significativas de radiación en toda Europa hasta el norte de Francia. Esto mismo está pasando, ahora mismo, en Japón con el accidente de Fukushima. Recordemos que Garoña es una central con las mismas características y diseño que Fukushima.

Duración de las centrales. Las propias centrales nucleares se convertirán en inmensos residuos una vez agotada su vida útil.

Existen alternativas. Hay que encaminarse hacia otro modelo energético basado en la eficiencia, el ahorro y la diversificación. Hoy día además tenemos fuentes de energía renovables que combinadas pueden sustituir perfectamente a todo el parque nuclear español, creando además varios miles de empleos en su construcción, puesta en marcha y mantenimiento. Son la eólica, la fotovoltáica, la solar térmica, geotermia, maremotriz, hidráulica, etc Esto junto a una optimización energética del parque de vivienda e inversión en el sector industrial para mejorar los rendimientos haría incluso que fuéramos casi autosuficientes energéticamente.

Energía antidemocrática. La imposición de la opción energética nuclear ha sido desde el comienzo de la historia antidemocrática. Los peligros y los costes de esta opción nunca habrían sido refrendados por la mayoría de la ciudadanía si se les hubiera consultado después de un debate libre y transparente, consulta que jamás se ha realizado (al contrario que en Austria e Italia, cuyos habitantes ya han dicho ¡NO !

GAROÑA : ¡¡¡NO MÁS PRÓRROGAS Y CIERRE YA !!!

¡¡¡BASTA YA DE AMENAZA NUCLEAR !!!

CIERRE DE TODAS LAS CENTRALES NUCLEARES

viernes, 26 de agosto de 2011

Formentera o el paraíso que desaparece


Sólo un yate ha arrancado 10000 metros cuadrados de pradera submarina. Sólo esa superficie, la posidonia, genera 5 veces más oxígeno que esa misa extensión de selva amazónica. Sin ella no habría aguas cristalinas. No en vano, desde 1999 es patrimonio de la humanidad según la Unesco. Pues hay quien no se entera. Hay quien mira para otro lado. Hay quien tiene la desfachatez de decir que le gustaría poner a un vigilante por cada barco, pero que también le gustaría jugar en el Barça. Ese alguien es el consejero de Medio Ambiente del nuevo govern Balear (Partido Popular). Un tal Biel Company. Ni ha dimitido ni tiene ninguna intención. Al menos, podría tener el gesto de quitarse lo de Ambiente y dejarlo en Medio. O en nada. Para esa defensa de la Naturaleza mejor ahorrar, que en eso de recortes aseguran ser expertos los de su formación política. Da vergüenza ajena. Pero ahí está deshaciéndose una de nuestras mayores riquezas. Para eso no hay dinero. Tiene el morro de decir que hay que elegir entre enviar a los enfermos desde Ibiza en avión a Palma o controlar esa zona. Como si hubiera que desplegar a miles de personas. Con unos pocos vigilantes en lanchas serían suficientes para patrullar, para impedir que, por muchos metros de eslora y chequera, hay sitios donde no se puede fondear, donde estaría mejor no echar el ancla. Ni siquiera han colocado las boyas para que otras barcas más pequeñas se enganchen y el daño sea mínimo. Una vez más el mismo error de siempre: destrozar nuestras costas pensando que es lo mejor para el turismo. Lo único boyante, la miopía.

Os animo a echar un vistazo al reportaje que firman Xiscu Umbert e Ismael García Uclés en Informativos Telecinco.

PD: Poco después de publicar este texto, el Gobierno balear reconsideró su posición. Así que incluyo este comentario al artículo.

Finalmente, parece que al flamante gobierno balear le ha entrado la cordura (justo después del canguele, entiendo, de verse envuelto en la polémica) y ha rectificado. Con cierto disimulo, para que no se note mucho, pero han puesto vigilancia -mínima- en las islas y tomarán más medidas. Así que en nombre del planeta, gracias majos.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Huelga sostenible

Asociaciones de todo tipo, oenegés, sindicatos y organizaciones ecologistas están promoviendo una segunda jornada de huelga. Pero no una huelga general, como el 29-s, sino una huelga peculiar, una Huelga de Consumo. En la línea del decrecimiento, de superar el consumo innecesario e insostenible, se quiere llevar a cabo esta iniciativa en la que, además de reivindicar unas políticas económicas que no retraigan los derechos laborales, se apueste decididamente por una alternativa ecológica. Es más,  desarrollo económico no se puede entender sin ecología por el futuro del planeta.

sábado, 20 de noviembre de 2010

El tiempo no borra (todos) los efectos

Viñeta (no se puede ser más ilustrativo) de Medina en Público (09-05-2010). De un plumazo se le da la vuelta a la imagen de una gran compañía. Vendes algo que no eres y ocurre lo que ocurre.


Ha pasado medio año ya del desastre de BP (British Petroleum) en el golfo de México. Ya no se ve mancha. El agua parece limpia. Pero eso, parece. El verdadero alcance del desastre provocado por la petrolera todavía está en estudio. Y los resultados, seguro, no van a ser nada buenos. Un ejemplo. La Agencia Espacial Europea avisa: el vertido podría haber afectado a un 20% de las crías de atún rojo. El animalico, como no está en peligro ni nada (se ha reducido su población un 82% en los últimos 30 años), suele acudir a esa zona a desovar. Mira, por el mismo precio, ya tenemos el caviar hecho. Negro negro. Si es que sólo hay que ver las oportunidades y no quedarse con lo negativo. De momento, los atunes no han exigido una indemnización (Greenpeace y WWF han pedido a España, por cierto, que apoye la propuesta de limitar la pesca del atún rojo). Sí lo ha hecho el estado mexicano de Tamaulipas. Ha reclamado a BP 5 millones de dólares para prevenir eventuales daños ecológicos. En concreto, quieren destinar ese dinero a vigilar las costas y estudiar las corrientes. Pero esa factura piensan ampliarla si finalmete afecta a la pesca y al turismo. BP, de momento, está vendiendo activos (se apunta que por valor de 1800 millones de dólares) para hacer frente a todas las demandas económicas. Mucho más barato le hubiera costado haber invertido en prevenir.

Basura submarina


Las playas urbanas de Barcelona son su objetivo. Cerca de dos millones y medio de personas al año disfrutan de ellas. Cuando acaba el verano, su rastro desaparece de la superficie pero sigue presente bajo el agua. Los objetos que aparecen son variados y, algunos incomprensibles.
Cuesta entender qué lleva a alguien a arrojar un carrito de supermercado al mar. No es lo único. Reporteros ha acompañado a estos buzos y, en una inmersión de apenas una hora, ha aparecido todo tipo de basura submarina: zapatillas, bolsos, gafas, extintores, compresas, botellas… y, mucho hilo de pescar. Materiales que contaminan seriamente y tardan años, incluso siglos en degradarse. Además, se introducen entre las rocas y ocupan el hueco destinado de forma natural a los crustáceos. La vida de los peces también peligra. Podrían comer plástico o quedarse enredados con el hilo de nylon usado por los pescadores.
Es el tercer año que llevan a cabo esta iniciativa. Apoyados por el club de buceo Vanas Dive, submarinistas de Guardia Urbana y Cruz Roja concentran sus esfuerzos en los espigones. Las zonas que acumulan más residuos. Israel Bastida, coordina el proyecto e ideó la iniciativa recuerda que el 70% de los desperdicios que viven en el mar proceden del incivismo y alerta de su peligro. Sólo el año pasado se recogieron 800 kilos de basura en tan sólo cinco días.
Un reportaje de Carlos Roldán y Berni Vila. Informativos Telecinco.